Dias de locura

Bueno ya estamos un día enfrentando 2 enfermedades, mama que tiene un pequeño desorden en el estomago y bebe que tiene picaduras…aun no sabemos de que.. que parecen fuertes, no queda otra más que esperar que pase, sé que todo estará bien.. por lo pronto estamos tratandole con una dieta normal, natural y mentolatum al rededor de la picadura, antes ha tenido algo similar
… se le forman pequeñas bolsitas de agua en la picadura, y luego desaparecen solo que ahora aparecio alguito más en la cabeza y unas grandes en las piernas… vamos a tenerlo en observación y a ver que pasa.

gracias Dios

Usualmente al vivir, las personas olvidamos algo muy importante, la gratitud.

Sobre todo gratitud hacia el ser que nos dio la vida, la oportunidad de estar aqui, Dios; ultimamente tuve una experiencia unica. Todo padre y sobre todo las mamás, nos preocupamos mucho por la salud de nuestros hijos, y la familia en general, cuando tenemos salud esto pasa desapercibido, pero cuando algo anda mal, recién nos preocupamos y pedimos en oracion que la enfermedad pase.

Oraba y oraba por la salud de mi bebe y parecia que no recibia respuesta (o que nadie oía), pero esto es falso. En verdad Dios me escuchaba y sé que el sentía mi dolor y mi preocupacion, pero algo tenía que aprender, al pasar por esta experiencia me di cuenta que la paciencia me hacia falta, en mi interior pensaba que si oraba, cuando abriera los ojos, entonces mi pequeño se sanaria.

Se que Dios me escuchó y como alguna vez le dije, el me respondio en el momento adecuado, talvez no cuando se lo pedí pero si cuando lo necesitaba. Algo dificil de entender, pero que mi corazon sabe muy bien.

AHora que todo pasó, siento mucha gratitud hacia Dios por cada segundo de bienestar y salud en mi familia.

media vuelta al hospital

habia llegado a casa el 24 de enero por la tarde, fue lindo el ambiente, aunque realmente hice falta en casa y eso lo note de inmediato jajaja, para cuando se hizo noche me vino una fiebre terrible incluso me hizo delirar y la herida post operatoria me molestaba mucho al moverme, pensaba que era normal pero no era asi…

Para la noche siguiente se hizo insoportable y tuve que ir por emergencia al hospital; luego de revisarme el doctor me vio con cara de preocupacion y ni que decir de la cara de mi esposo era una cara de terror, la herida se habia infectado y la situacion estaba feisima, tenia que quedarme pero no habian camas libres, asi que me quede en observacion y alli mi bebe no podia estar. Fueron las horas mas largas de mi vida, y solamente oraba pidiendole a Dios que cuide a mi pequeño y puedan conseguirme una cama pronto. Por otro lado el dolor seguia y aun la fiebre, me inyectaron no se que cosas y ese fue el inicio del momento mas dificil.

Al dia siguiente por la tarde me subieron a piso, la infeccion iba drenando y en algunas horas iba a ver a mi bebe denuevo, mis oraciones eran escuchadas, el estaba bien y las medicinas hacian efecto, pero debido al dolor, la impaciencia mi debilidad y la desesperacion no veia lo bendecida que era. Solo  me preguntaba, porque a mi porque a nosotros (le decia a mi esposo) porque a mi bebe, ademas que al parecer el seguro no cubriria mi nuevo internamiento. Que debil fui.

Los dias se hicieron interminables pero ideaba las maneras de cuidar a mi pequeño a pesar de las intravenosas que tenia en los brazos, con el tiempo ya me hacia de la idea que iba a tener que quedarme mas dias.